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Casos de accidentes ocurridos en minas de oro a cielo abierto

Caso de Omai, Guyana

Investigación de las operaciones de extracción de oro en Omai, por Zoe Hartley, 2 de noviembre de 1995.

1. Antecedentes: El derrame de Omai

El 20 de agosto de 1995, 685 millones de galones (2,59 billones de litros) de aguas residuales contaminadas con cianuro se derramaron por una brecha en el estanque de escorias de la mina Omai, en Guyana. (La cantidad exacta varía entre diferentes artículos. La cifra indicada arriba fue tomada de un artículo del New York Times)

El estanque de Omai fue construido por Knight Piscold Ltd., de Vancouver, y fue diseñado para contener más de 860 millones de galones de agua. El estanque contenía cianuro de sodio (cianuro WAD) y varios metales pesados tóxicos. Al principio, el estanque tenía 700 m de ancho, 500 m de altura y 600 m de profundidad. En 1993, ?Cambior?, la compañía dueña de la mina, contrató a la empresa ?Golder Associates? (con sucursales en Atlanta y en Canadá) para aumentar la altura del estanque hasta 535 m. Según los representantes de Knight Picsold, que acudieron al sitio, el desbordamiento del estanque ocurrió a una altura que oscilaba entre los 520 y los 530 metros.

Los funcionarios de Omai afirman que cuando las aguas residuales salen del ingenio y están canalizadas al estanque de escorias, contienen 800 partes por millón (ppm) de cianuro que se descompone a 5 ppm a lo largo de un plazo específico de retención.

Según informes periodísticos, cuando falló la presa, el estanque contenía entre 25 y 30 ppm de cianuro total, y entre 5 y 6 ppm de cianuro libre. No se hizo mención de los metales pesados.

Una funcionaria de Cambior, Gail Amuyt, sostiene que el estanque contenía 25 ppm de cianuro total y concentraciones bajas de metales pesados (3 ppm de hierro y 1 ppm de cobre). El hierro es un metal no tóxico, y es necesario para las funciones corporales. Ya que no hay regulaciones con respecto a niveles de hierro en el agua, no voy a entrar en más comentarios sobre este metal. La funcionaria de Cambior manifestó que las concentraciones de cobre eran muy bajas y no nocivas.

En el derrame de escorias en Omai, los desechos contaminados con cianuro escaparon en el Río Omai, el cual desemboca en el río Esscquibo. En este río, el cianuro se diluyó rápidamente a niveles no dañinos. Según la funcionaria de Cambior, las concentraciones de metales pesados en el derrame estaban a niveles no deletéreos. Aunque no se informó de ningún daño sostenido en el derrame de Omai en agosto de 1995, cabe revisar las posibles consecuencias y las alternativas a la extracción por lixiviación con cianuro.

2. El cianuro y los metales pesados

2.1. Relación existente entre el cianuro y los metales pesados

El cianuro separa el oro y la plata del mineral, y separa y moviliza (a través de la tierra hasta llegar a las aguas subterráneas) metales pesados como el arsénico, antimonio, cadmio, cromo, plomo, mercurio, níquel, pirita, selenio, talio, cinc, sulfuros de metales comunes y sales sulfúricas.

Los metales pesados se presentan en una gama de concentraciones en la mena (roca que contiene el mineral a extraer). La extracción por lixiviación con cianuro libera estos metales del mineral matriz y los suelta o libera al medio circundante. Estos metales pesados son los desechos de la extracción por lixiviación con cianuro y son problemáticos porque contaminan las soluciones de cianuro y los componentes de la maquinaria usada para los tratamientos.

Los metales alterados de su estado natural tienen concentraciones más altas, son más resistentes a la descomposición y no son fácilmente reintegrados en los ciclos químicos del mundo natural (se requieren décadas o siglos). En virtud de su peso, los metales pesados se depositan como sedimento. La corriente fuerte de un río puede agitar el sedimento y soltar los metales pesados (como en Omai).

2.2. Preocupaciones de la toxicidad del cianuro y otros metales pesados

a. Aniquilamiento de la vida silvestre: la ingestión del cianuro directamente del sitio de operaciones, por ejemplo. de estanques estériles, embalses de escorias. (Esto no ha sido documentado ni está en discusión en Omai, así que no me refiero al asunto en el presente informe).

b. Los escapes episódicos del cianuro y de otros metales pesados al medio ambiente a causa de fallos de maquinaria, desbordes o errores humanos (como en Omai): De vez en cuando las consecuencias son graves, pero por lo general resultan transitorias (como en Omai - el río diluyó en gran parte las concentraciones de cianuro y rápidamente condujo el cianuro al mar.)

c. La contaminación de aguas subterráneas con metales pesados y cianuro (una posibilidad en Omai). Ya que la extracción por lixiviación con cianuro es un proceso relativamente nuevo, todavía no se han observado las secuelas a largo plazo. Más que en fundamentos empíricos, las preocupaciones acerca de la contaminación de aguas freáticas por metales pesados y por cianuro se basan en fundamentos teóricos.

La contaminación de aguas subterráneas es una gran preocupación en los Estados Unidos. Debido a que la mayoría de las operaciones de extracción por lixiviación con cianuro se realizan en lugares del Sudoeste, que dependen mucho de las aguas subterráneas para el agua potable, la lixiviación sostenida de cianuro y/o metales pesados de estanques de escorias a largo plazo sería desastroso. Los daños por contaminación de metales pesados serían permanentes, puesto que las rocas acuíferas se recargan muy lentamente.

El cianuro puede ocasionar envenenamientos, dolores de cabeza, náuseas, mareos, dificultades de respiración, convulsiones y pérdida de conciencia. Dosis muy pequeñas de cianuro son fatales si son ingeridas, aspiradas o asimiladas. Aunque el cianuro se degrada cuando está expuesto a la luz solar o a condiciones de pH neutral (se puede agregar reactivos para crear condiciones neutrales) y no se acumula en los tejidos, puede persistir en las aguas subterráneas y en otros medios, donde existen condiciones alcalinas. Concentraciones de cianuro de 2 ppm son fatales.

Los metales pesados (tales como el cobre, arsénico, plomo, mercurio, cadmio) son tóxicos y pueden acumularse en los tejidos vivos e infiltrarse en la serie sucesiva de la cadena alimenticia de organismos, en la cual cada uno se alimenta del organismo inmediato anterior. Los metales pesados alterados de su estado natural cambian, a veces, a formas más fácilmente asimiladas en los intestinos de los seres humanos. La severidad del envenenamiento causado por la ingestión de metales pesados varía entre los metales. Las consecuencias van desde un envenenamiento poco severo hasta la muerte.

2.3. Las cuatro clasificaciones del cianuro en estanques de escorias

a. Cianuro libre - no forma complejos con otros metales, sumamente peligroso

b. Cianuro Weak Acid Dissassociable (WAD) - forma complejos con metales (cadmio, cromio, plomo, o talio), se rompen fácilmente las uniones, peligroso

c. Cianuro estable - forma complejos con metales (oro, plata, hierro o cobalto)

d. Cianuro total - la suma de lo expuesto arriba

2.4. Metales pesados y cianuro encontrados en las escorias de Omai

Concentración de cobre de 1 ppm (1.000 ppb)
El cobre se considera un elemento esencial. Se le requiere a bajos niveles para muchas reacciones enzimáticas en el cuerpo. Se desconocen los efectos crónicos del envenenamiento de cobre. Los efectos a corto plazo incluyen vómitos y dolores abdominales.

La concentración de cianuro en las escorias de Omai es de 25 ppm (25.000 ppb)

3. Otros comentarios respecto al derrame en Omai

?Qué pasó? ?Por qué falló el estanque de escorias? Omai tenía planes de construir un nuevo estanque de escorias para recibir el desborde del estanque existente, para permitir que el cianuro se redujera a 2 ppm. Omai dio a conocer que el estanque de escorias casi estaba lleno, y que las escorias tendrían que ser tratadas y vertidas para agosto. ?Por qué no trataron los desechos? ?Por qué permitieron que las escorias se acumularan hasta el punto en que falló el estanque?

Se desviaron las escorias al cráter minero Fennel. Puesto que el cráter no tenía forro, los desechos contaminados con cianuro podrían lixiviar en las aguas freáticas.

Aunque la mayoría de las minas tienen forros de arcilla y plástico en sus estanques de escorias, Omai usaba solamente la arcilla. ?Deben exigirse forros de arcilla y de plástico si Omai emprende de nuevo sus operaciones?

Se necesitan puntos de referencia y datos de calidad de agua actuales para fiscalizar los desechos y determinar los efectos de derrames.

Guayana debe exigir un proceso largo e inclusivo de análisis antes de otorgar concesiones. Esto debe incluir una investigación de las empresas y los inversionistas. Robert Friedland, miembro de la junta directiva de Golden Star Resources (propietario del 30% de Omai), ayuda a obtener fondos para financiar la mina. También dirigió la compañía responsable para los derrames y escapes de cianuro en Summitville, Colorado, en 1992. El superfund de Estados Unidos paga $50.000 cada día para Summitville. Como Omai, el proyecto de Summitville fue aprobado rápidamente.

Las empresas aseguradoras, que en parte son responsables del otorgamiento de concesiones, deben investigar los antecedentes de la empresa.

Guayana necesita una ley coherente de protección del medio ambiente, incluso reglamentos para la minería y la capacidad de hacerlos cumplir.

Entre mayo y agosto, 28.000 onzas de oro pasaron de contrabando a los Estados Unidos. El hacer cumplir con la declaración de oro suministraría al Estado con los fondos necesarios para fiscalizar y hacer respetar las políticas.

Cambior Inc., dueño del 65% de la mina Omai, maneja ocho minas en Quebec, una en Alaska y está realizando exploraciones avanzadas en el Perú, la Argentina, México, Suriname y French Guiana. Golden Star Resources Ltd., dueño de 30% de OMGL, está involucrado en la exploración y desarrollo de actividades mineras en Guayana, Suriname, French Guiana, Brasil, Venezuela, Malí, Gabón, Etiopía y la Costa de Marfil. Robert Friedland opera una sociedad fiduciaria, Ivanhoe Capital, que está involucrada en la minería en Burma, Namibia, Papúa Nueva Guinea y Venezuela. Cabe investigar estas operaciones para encontrar similtudes con Omai, y aprender lecciones de ellas.