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Prevaleció
la no-violencia
ante aprobación del "Combo"
SeMueve
(21/03/00). A pesar del ambiente de tensión que se vivía minutos antes y
después de que el proyecto sobre el ICE fuera aprobado, la dirigencia del
movimiento sorteó algunas situaciones que se presentaron frente a la Asamblea
Legislativa y que parecía iban a desembocar en un enfrentamiento entre
policías y manifestantes.
Hablando
a través de una "tumbacocos", Albino Vargas, Secretario General
de la Asociación Nacional de Empleados Públicos, ANEP hacía llamados a
mantener la calma. La consigna era permanecer sentados en actitud pacífica
y evitar las poses desafiantes ante la policía. Luego se escuchó la
canción "Lazos de amistad", varios manifestantes se tomaron de
las manos y las agitaron suavemente al ritmo de la música.
Sin
embargo, los llamados a la calma apenas se escuchaban, pues un
altoparlante colocado en el edificio legislativo hacía vibrar los oídos
de los presentes con las últimas argumentaciones de los diputados
opositores al "combo".
Entre
el portón sur del edificio de la Asamblea Legislativa y los
manifestantes, se encontraba una fila doble de policías: en la
retaguardia los que andaban a caballo y de frente a la multitud, guardias
civiles de a pie, sin ningún equipo de protección. Los otros costados
estaban resguardados por policías en verde olivo.
De
repente, un movimiento de guardas cerca de la esquina suroeste inquietó a
muchos manifestantes, que corrieron a ver lo que ocurría. El recurso
usado por los dirigentes para restablecer la disciplina de la multitud fue
hacer sonar la música del Himno Nacional: nadie iba a realizar otra cosa
que no fuera cantar. Cuatro o cinco veces se usó este recurso, pero los
acordes marciales y aquella frase que comienza "... cuando alguno
pretenda tu gloria manchar..." no ayudaban a calmar los ánimos. Por
su parte, un grupo de empleados del ICE se tomó de las manos y realizó
una oración.
Entre
himnos, rezos, silbidos y gritos, no parecía claro cuál era el objetivo
de permanecer allí una vez aprobado el "combo". La multitud
estaba indignada y la situación se prestaba para provocaciones.
¿Dónde
estaban los antimotines? Estos se encontraban en la Casa Celeste, fuera de
la visión de los manifestantes. Se dejaron ver cuando los tres diputados
de Fuerza Democrática salieron del edificio y mientras una parte de la
multitud silababa y gritaba a una legisladora que hacía uso de la
palabra: algún oficial envió a los antimotines a que se asomaran por la
baranda de la Casa Celeste. Un gesto de provocación para alguna parte de
los manifestantes, la cual corrió en dirección Este, colocándose frente
a los hombres de casco y
escudo.
Quienes
estaban en la "tumbacocos" llamaron a la gente a
"replegarse" y la muchedumbre poco a poco comenzó a caminar en
dirección Oeste. Minutos después se invitó a los manifestantes a
concentrarse en la Plaza de la Cultura. Los tres diputados de Fuerza
Democrática hablaron por una media hora ante los presentes, con la
estatua de Figueres Ferrer de fondo. Un par de jóvenes llegaron a
provocar a los presentes
dirigiendo insultos a los diputados. Otros estudiantes se pusieron a
discutir con ellos pero la situación no trascendió.
Mientras
la gente poco a poco se iba del lugar, también la policía se retiraba.
Un manifestante susurró "No nos pudieron pegar".
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